jueves, 1 de septiembre de 2016

Pacto educativo PP-Ciudadanos

O cómo afianzar la LOMCE mientras se habla de paralización






Teatro:  Acción fingida y exagerada.  

Y ¿cómo calificar de otra manera que no sea fingimiento, y con ánimo de engañar,  un "pacto" en el que se afirma la paralización de la LOMCE?  ¿Hay, acaso, algún aspecto que no se haya implantado ya?

Pregunta claramente retórica: la Ley Wert está ya absolutamente desarrollada y durante este 2016-2017 se completará en 2º y 4º de ESO y en 2º de Bachillerato. Y, por supuesto, otro de sus aspectos más polémicos, las reválidas, -aprobado con "nocturnidad y alevosía vacacional" por un gobierno en funciones-, está vigente desde el 31 de julio.

 (Un análisis de la situación, en este sentido, lo recoge perfectamente el periódico El Diario)

¿De qué se habla en realidad? Sencillamente de un pacto entre dos grupos políticos defensores de la privatización educativa y que afianza la LOMCE.

Dos páginas, 11 de los 150 puntos del pacto van dedicados a Educación, en un epígrafe que titulan Por una educación que prime la excelencia y garantice la igualdad de oportunidades. Igualdad de oportunidades y defensa de lo público que queda aclarado rápidamente con ejemplos como:

-La defensa de los conciertos educativos, cuando el compromiso con la equidad y la igualdad de oportunidades debería pasar inevitablemente por la desaparición de la doble red de Centros, y por tanto, con la paulatina desaparición de la subvención a los centros privados.:
86. Facilitaremos que los padres puedan ejercer eficazmente su derecho a elegir el tipo de educación y el centro donde escolarizar a sus hijos. Continuaremos respaldando el sistema de conciertos educativos en apoyo a la educación pública y garantizando la igualdad de oportunidades.
Y, por supuesto, cuando se habla de aumentar el número de plazas en Escuelas Infantiles o de aumentar las plazas en FP, ni la más mínima referencia a que el aumento sea en centros públicos.

Ni disminución de ratios, ni democratización de los Centros, ni restitución del voto a los Consejos Escolar, ni de abandonar la imposición de directoras y/o directores, ni, ni, ni.... Eso sí, apostando por una educación bilingüe y trilingüe de calidad (¿?)

Desde luego, no es este  el pacto que exige la comunidad educativa, no es este el pacto que exigimos y que pasa, inevitablemente, por la derogación de la Ley y por la defensa de una escuela pública, laica, inclusiva, democrática, participativa y de todas y todos. Defendçamosla, de nuevo, en la calle




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