Pedro López López, Público, 9 de diciembre de 2023
El 9 de diciembre es una fecha destacable para el laicismo. En ella, en 1905 el Estado francés promulgó una ley de laicidad cuyo primer artículo dice que la República garantizará la libertad de conciencia. Igualmente, el primer artículo de su Constitución define a Francia como una república laica.
La fecha es también significativa en tanto que el 9 de diciembre de 1931 el Estado español aprobó la Constitución de la Segunda República, reconociendo la laicidad del Estado. Por último, el 9 de diciembre también es el Día Internacional Contra el Genocidio. No pocas masacres en la historia se han llevado a cabo con bandera religiosa. En nuestros días, se está llevando a cabo un genocidio por parte de Israel, un Estado fundado sobre raíces religiosas. Cuando se utiliza un argumento religioso, es decir, dogmático, la discusión racional se vuelve muy difícil.
Dejando de lado tergiversaciones interesadas, la laicidad es un principio democrático que persigue el establecimiento de condiciones que permitan la libertad de conciencia de las personas. Desde este punto de vista, desde este principio, no hay laicidad negativa ni positiva, la laicidad es facilitar que los ciudadanos tengan autonomía moral para elegir los principios políticos y morales que consideren justos.
Para hacer posible la autonomía moral de las personas hay que empezar por excluir del sistema educativo los dogmas, mayormente religiosos, que con frecuencia aquellas que han sido adoctrinadas desde su niñez conservan toda su vida. En la etapa infantil el individuo todavía no tiene criterios para distinguir lo justo de lo injusto, lo racional de lo irracional, ni para combatir el adoctrinamiento. Con la madurez contará con herramientas si su formación es adecuada.



















