domingo, 16 de enero de 2022

Unidas Podemos registra una iniciativa para que se incluya la Memoria Democrática en el currículo educativo

 

Homenaje a las víctimas del franquismo en el Valle del Jerte / Obra del escultor Francisco Cedenilla

Izquierda Unida, 16 de enero de 2022

Unidas Podemos ha registrado el pasado día 10 una Proposición no de Ley (PNL) para «incluir de forma clara el conocimiento de la historia, la memoria democrática, la represión de la dictadura franquista y la lucha antifranquista» en el currículo de ESO y Bachillerato.

La iniciativa, que firman los diputados Joan Mena y Miguel Ángel Bustamante, plantea «vincular la educación y la memoria histórica para fomentar el pensamiento crítico, la tolerancia y la cultura de paz», y también pretende contribuir a impulsar el derecho a la justicia, reparación y no repetición.

El texto propone adoptar las medidas necesarias para que los contenidos de la Historia de España se contextualicen en el entorno geopolítico de la época y para «garantizar la formación permanente de todo el profesorado sobre el tratamiento escolar de la memoria histórica democrática».


Texto de la PNL
Descargable en PDF

martes, 11 de enero de 2022

Javier González: «En la Transición española hubo fuerte dejación en que la Educación fuera responsabilidad de los poderes públicos»

Entrevista a Javier González, maestro y autor de La política educativa del PSOE. Sobre escolarización y secularización, "una tesis sobre el nacimiento de la enseñanza concertada, que está mayoritariamente en manos de la Iglesia. Sobre qué es eso y por qué existe"



Innovamos, 11 de enero de 2022

Javier González Moreno nació en 1991. Estudió siempre en la enseñanza pública y desde chaval tuvo inclinación por la docencia. Incapaz de decidir qué enseñar, optó por enseñarlo todo y estudió Magisterio en la Universidad de Murcia. Con la crisis emigró para trabajar de profesor de español en varios países; volvió y logró hacerse maestro en las oposiciones de 2019 y se doctoró en la Universidad de Murcia con una tesis sobre la política educativa entre 1976 y 1996. Fruto de esta investigación es el libro que ha publicado el Ministerio de Educación y Formación Profesional. El conocimiento de esa historia educativa reciente es imprescindible para mejorar carencias estructurales acumuladas hasta el presente, única base para “innovar” de verdad.

¿Cómo fue meterte en esta etapa de la historia educativa?

Yo partía de la hipótesis de que el gobierno socialista de Felipe González (1982-1996) completaba la Transición en educación. En ese sentido, es una tesis sobre la Transición. De hecho, también abarca los años 1976-1982. Se puede decir que forma parte de una corriente de fondo de mi generación, de los que alcanzamos la mayoría de edad en torno al 15M. Me refiero al deseo de hablar sobre la Transición y sus mitos, sus aciertos y sus errores, por mucho que se dijera que aquello era modélico y hasta mundialmente reconocido como un proceso exitoso. Evidentemente hay en ese deseo de hablar sobre la Transición un impulso crítico, que los hechos (una vez desbrozado el exceso de mitificación) demuestran que es necesario. Sin embargo, también te digo que conocer es comprender y comprender es también apreciar. La situación era muy complicada y hubo logros también, que han proporcionado enormes beneficios a mi generación. Pero hay que hablar de las cosas sin candados, sin que cualquier duda sea calificada como herejía. La Transición creó una cultura que no conversaba, era un monólogo autorreferencial de mitos repetidos una y otra vez (que no se pudo hacer de otra manera…, que se hizo de la mejor manera posible, etc.). En nuestros días, eso ya no es suficiente.

domingo, 26 de diciembre de 2021

Las escuelas que segregan por sexo: vínculos con el Opus, millones en conciertos y aferradas al Constitucional

Grandes grupos educativos, como Fomento de Centros de Enseñanza o la Institució Familiar d'Educació, cercanos al Opus Dei, separan a su alumnado entre chicos y chicas mientras se sostienen con fondos públicos: Cataluña, Madrid, Navarra, Euskadi.




Daniel Caballero, El Diario, 26 de diciembre de 2021

Es un negocio millonario, aunque los beneficios después no se cuentan en euros. Decenas de centros privados que segregan a su alumnado por sexo se aprovecharon de la puerta que abrió la Ley Wert (Lomce) del PP para acogerse al sistema de conciertos y beneficiarse de la financiación pública. Gracias a esto, han recibido cientos de millones de euros en subvenciones en los últimos años, especialmente en comunidades como Madrid, Catalunya, donde se han pagado 311 millones de euros a escuelas segregadoras en diez cursos, o Euskadi y Navarra.

Hasta que la Lomloe (Ley Celaá) puso coto y obligó a todos los centros que reciben fondos públicos a practicar la coeducación y no separar a su alumnado. Lo establece así en su disposición adicional vigésima quinta: "Los centros sostenidos parcial o totalmente con fondos públicos desarrollarán el principio de coeducación en todas las etapas educativas (…), y no separarán al alumnado por su género". La financiación pública corría riesgo.

Pero la escuela concertada segregadora se resiste. Peleó y ganó las primeras decisiones al respecto en Catalunya, y ha peleado, y va camino también de ganar, por segunda vez, en el Tribunal Constitucional, que está a punto de proponer que esa disposición de la Lomloe no sea válida y se obligue al Gobierno a financiar la segregación por sexo, tras un recurso de Vox. Ya lo hizo el TC en 2018, cuando rechazó un recurso del PSOE ante varios artículos de la Lomce, entre los que se encontraba precisamente el permiso para concertar este tipo de centros. Un balón de oxígeno para estos colegios, tanto entonces como ahora (si se confirma), que según sus cuentas públicas están perdiendo dinero en los últimos años.

sábado, 4 de diciembre de 2021

Educación e Historia con Memoria

I Jornadas Historia con Memoria 

En Gijón, del 29 de noviembre al 2 de diciembre tuvieron lugar las Primeras Jornadas dedicadas a la Memoria Histórica en la Educación, "Historia con Memoria".

El objetivo: contribuir al debate y desarrollo de las diversas medidas propuestas en la Ley 1/2019, de 1 de marzo, para la recuperación de la memoria democrática en el Principado de Asturias con la participación de la administración local, la universidad y el profesorado junto a entidades sociales y otras administraciones que vienen trabajando en estos temas en los últimos años, esperamos aportar un granito de arena en la tan necesaria actualización de la Historia con Memoria.

Abiertas al público en general, pero con especial atención al profesorado (El CPR de Gijón-Oriente acreditaba un total de 8 horas equivalentes a 1 crédito) fueron presenciales y también retransmitidas por el canal de Youtube de la Fundación Municipal de Cultura, Educación y Universidad Popular de Gijón, donde se mantienen "alojadas".

Ponencias-Vídeos


jueves, 25 de noviembre de 2021

Las clases de la nueva religión

Fuente foto

Javier Cuervo, La Nueva España, 25 de noviembre de 2021

Aunque solo haya certeza de que se ejerce aquí, la mayor parte de la religión trata del más allá. Todavía sigue en nuestro sistema educativo, aunque, como la mayor parte de su contenido es para el más allá, debería ser una actividad extraescolar, que es el más allá de los escolares.

La religión se queda sin asignatura alternativa para los que no quieren estudiarla. De cara a Dios, la cosa tiene sentido. Los que creen en Dios tienen un plus que les ocupa más horas, pero les da más sosiego porque les aumenta la esperanza de vida hasta la eternidad. Los que no tienen Dios solo cuentan con esta vida y tiene sentido que la aprovechen lo más posible sin verse sometidos a prédicas en las que no creen. Pero si Dios fuera el objetivo, las notas de religión escolares no servirían para nada porque el cristiano se la juega todo al examen final del juicio.

No hay una asignatura espejo a la religión, que es colectiva, porque el ateísmo es individual. Las religiones están organizadas, son proselitistas y quieren fieles, pero el ateísmo va a su bola, no predica para convencer a nadie ni quiere seguidores porque no tiene adónde conducirlos.

Los diseños curriculares como pretexto

Un sistema educativo que se precie de democrático tiene obligación de ocuparse de todos los alumnos, si no es injusto y no tiene sentido que exista para privilegiar a una minoría. 


Manuel Menor, Mundiario, 25 de noviembre de 2021

Es habitual, sobre todo en redes sociales, no dar cuenta de diversos prejuicios que se aceptan como dogma inamovible al verter opiniones. Montaigne decía que solemos sorprendernos de lo que no coincide con nuestras credulidades y que, incluso después de ver que algo no es como habíamos imaginado, nos cuesta cambiar. Es muy frecuente, además, sobreentender que nuestra idea es la mejor para resolver una cuestión y que, si no es con nuestra postura, son otros los que ciegan el camino de la verdad. El problema es que, con tal actitud, lo que puedan pensar o decir los demás no merece consideración alguna.

LOS SELECTOS


Hay muy diversas opiniones en asuntos educativos y, por supuesto, a propósito de currículos como los que se están desarrollando para la LOMLOE. Lo llamativo, desde los años noventa para acá, es que abundan las ocupadas en la gracieta más que en el análisis, lanzadas por supuestos cazadores sorprendidos por “novedades” -un nombre de mercería hasta hace poco- muy repetitivas de lo mismo, pues siempre tienden a ridiculizar aspectos de la transversalidad educativa como la equidad democrática y otras afines. Dan a entender, de este modo, que las actitudes sociales a cuidar son competencia educadora de las familias y, por tanto, si el sistema educativo trata de ocuparse de ellas sería una intromisión indebida. Siguen en la estela de muchos padres que, en los años 20, no querían que sus hijas fueran a la escuela porque, si no era para escribir a un posible novio no elegido por los padres, ¿para qué querían saber escribir? No es raro por ello que, no hace mucho, más de un problema haya generado la Geología en un centro educativo por no coincidir sus dataciones con las de la lectura literal del Génesis que hacía el catequista de Religión. A este paso, con tanta gente para la que estos asuntos son intangibles y, además, “cuestión parental”, las escuelas, tal como se quisieron con la Ilustración, sobrarán.

sábado, 6 de noviembre de 2021

País vasco: Pinchar la burbuja de la educación concertada

Familias de Bilbao explican cómo viven su elección: haber elegido para sus hijos e hijas la red pública frente a la red concertada, donde estudia el 49% del alumnado del País Vasco. ¿Inercia o militancia?

Igone Bastida, Irati Lucas, Inés Egino y Iosu Balmaseda, de izquierda a derecha, en la puerta de la escuela pública Mugika / Gessamí Forner


Gessamí Forner, El Salto, 6 de noviembre de 2021

“Somos blancos, somos clase media, somos el objetivo preferente de la educación concertada que impulsa el Gobierno vasco. Podemos pagarla y nuestros hijos estarían con otros niños como los nuestros. Pero tomamos otra decisión y les matriculamos en la educación pública, en la escuela de nuestro barrio”, explica Inés Egino, madre de dos críos que asisten al aula de 5 años y a tercero de primaria del colegio Mujika, situado en el Casco Viejo de Bilbao.

Iosu Balmaseda es uno de los veteranos del centro, su hija ya está en quinto. Recuerda que cuando la niña empezó en el aula de dos años (en el País Vasco la educación infantil gratuita arranca a esta edad) el 95% de las familias no podía pagar la cuota del Ampa. Ahora la abonan el 50% de las familias.

Mujika es una escuela preciosa: un edificio antiguo de varias plantas con sus techos altos y puertas de madera robusta. Pero la arquitectura que funcionó a principios del siglo XX no casa bien con el XXI: no tiene patio exterior, solo un área de recreo en la azotea con un frontón cubierto. El Ampa tuvo que pelearse con el Ayuntamiento para que dejara jugar a los niños en la calle y poder respetar así las medidas sanitarias exigidas por Educación durante la pandemia —grupos burbuja, distancia de seguridad—. La calle siempre ha sido peatonal, pero al Consistorio le costó ceder tras varias manifestaciones. 

miércoles, 20 de octubre de 2021

Obligados a subvencionar la desigualdad

¿Los tribunales españoles pueden obligar por sentencia de obligado cumplimiento desde a tratamientos médicos dudosos a educación ideológica? ¿En ideología? ¿Con un sesgo tan definido que no es el votado por los ciudadanos?



Rosa María Artal, El Diario, 20 de octubre de 2021

Segregar por sexo en los colegios y a cargo del Estado. Vuelve la batalla por educar separados a los niños y las niñas, si alguna vez se detuvo. No es una lucha masiva pero sí sorda y persistente, gota a gota, por su hondo significado. Se trata de arraigar una ideológica retrógrada, criar a sus futuros continuadores y, desde luego, derrotar las directrices progresistas. Una forma de minar a los Gobiernos de ese signo. Interviene ahora y de nuevo el Tribunal Constitucional, próximo a esa renovación acordada con fórceps que va a mantener la presidencia y la mayoría conservadora aunque algo más reducida. La ponencia que decide sobre una denuncia de Vox está ya redactada a su favor, como informaba elDiario.es y pide obligar al Gobierno a sufragar los colegios que llaman de educación diferenciada.

La educación puede ser un trampolín o una losa con la que cargar. Buena parte de las generaciones hoy maduras se educaron en colegios separados. Con algunas excepciones en pueblos o barrios. La ley Villar del 70 abrió la puerta a la educación mixta, que se consolidó y generalizó en los años 80. No cabe la menor duda de que las niñas educadas con niñas se situaban en una escala inferior a los niños educados con niños y era un método para afianzar los papeles en desigualdad. Los papeles distribuidos por el largo franquismo. Luego la educación se transmite en familia. Y así vemos a esos especímenes ultraconservadores, incluso en política, que parecen transportados al presente desde mediados del siglo pasado. Y también millones de mujeres que superaron casi por completo las clases de subordinación recibidas. Las matemáticas son iguales pero no el espíritu dominante en el centro. Y nunca es lo mismo educarse en libertad e igualdad que bajo esas premisas que terminan por imponerse en estereotipos.

Los defensores de la segregación por sexos en los colegios, en su mayoría del Opus Dei, defienden su postura argumentando que las niñas maduran antes, el ritmo cognitivo del varón es más lento en destrezas verbales y esto puede generar en los niños cierta frustración, desánimo, reducción de su nivel de aspiraciones al encontrarse en inferioridad. Así lo decía textualmente, aunque parezca mentira, una de las ideólogas de la tendencia, autora de libros y todo, a la que entrevisté para un Informe Semanal de TVE emitido en 2006. Las niñas acomplejan a los niños, ya ven.