viernes, 3 de julio de 2020

¿Pagar la concertada?


Conciertos educativos o enseñanza pública?

Diego Valiño, La Voz de Asturias, 3 de junio de 2020

No tengo nada en contra de lo privado. Entiendo perfectamente que su existencia y que cualquier propietario cuente con la suficiente seguridad jurídica como para hacer valer sus derechos, sin olvidar que debe cumplir con un papel en la sociedad a través de unos deberes, como por ejemplo el pago de los impuestos que corresponda. Sin embargo, hay actividades a mi juicio tienen que ser públicas, y en caso de permitirse que las haya también privadas, el usuario que quiere acceder a esos servicios debe ser quien abone el coste por su utilización. Un caso sería la enseñanza concertada. Esta semana ha sido portada en varios medios de comunicación de tendencia conservadora que el Gobierno estatal la ha apartado en el reparto de ayudas que se están acordando en la Comisión para la Reconstrucción creada en el Congreso con los votos en contra de toda la derecha.

Soy consciente de la situación que viven muchas familias, pero sin querer desviarme del tema a mí lo que me asombra es que se pueda defender a día de hoy los conciertos. En tiempos de los gobiernos de Felipe González pudieron tener su razón por falta de plazas en la red pública (obviamente no se podían quedar fuera ningún menor del sistema educativo), pero en la actualidad me parece que carece de todo sentido que con el dinero de todos los ciudadanos paguemos la escolarización de niñas y niños habiendo espacio en los centros gestionados directamente por las administraciones regionales. Estos centros son privados, y por tanto serán sus dueños los que se las tendrán que arreglar para poder financiarse y mantener la actividad. Creo que se disfraza torticeramente el concepto de «libertad de centro», porque por supuesto que las madres y los padres tienen el derecho a escolarizar a sus hijas e hijos donde quieran, pero a mi juicio ello no quiere decir que si optan por un centro privado se lo tengamos que sufragar el común de los mortales. Quien quiera ir por lo privado que se lo pague de su bolsillo. Así de fácil.

jueves, 4 de junio de 2020

Mareas por la Educación Pública: Propuesta de organización y medidas a adoptar para una vuelta a clase segura en el nuevo curso escolar 2020-2021

Propuestas enviadas a la Ministra de Educación y a l@s diputad@s de la Comisión de Educación del Congreso de los Diputados


Mareas por la Educación Pública ha elaborado un documento con una serie de propuestas para enviar a la Ministra de Educación y a los Grupos Parlamentarios en la Comisión de Educación del Congreso. En él se contemplan tres escenarios distintos, con propuesta aplicable a cada uno de esos posibles escenarios, pero siempre con una nota común: Educación 100% Pública, inclusiva, de calidad, de tod@s, para tod@s y con tod@s. 


EXPOSICIÓN DE MOTIVOS:


El Ministerio y las Comunidades Autónomas han acordado reunirse a mediados de junio para, supuestamente, acordar cómo será el próximo curso escolar en las enseñanzas no universitarias. Aún bajo el espectro amenazante del SARS-CoV-2, contemplan tres situaciones posibles y las CCAA han prometido hacer propuestas al Ministerio sobre cada una de ellas.

Teniendo en cuenta cómo han gestionado hasta ahora la crisis sanitaria en la enseñanza durante el periodo de confinamiento, ha quedado claro que no son las personas adecuadas para gestionar ese futuro tan incierto que llaman “nueva normalidad”.

Mareas por la Educación Pública hemos venido haciendo propuestas y alertando sobre las consecuencias nefastas que puede traer esa “nueva normalidad” y ese futuro: si les dejamos construir la “nueva normalidad”, el futuro traerá más desigualdad y más privatizaciones.

Cada vez hay menos dudas sobre cuál es la apuesta, tanto de las Consejerías como del Ministerio: extender y normalizar la enseñanza a distancia. Las propuestas de Mareas por la Educación Pública apuestan por defender y consolidar la enseñanza presencial como la única que puede garantizar el Derecho a la Educación, mejorándola y corrigiendo los desajustes actuales.

Ante la ineficacia de nuestras administraciones educativas, desde Mareas por la Educación Pública proponemos a las autoridades – Ministerio y Consejerías- y a toda la Comunidad Educativa una serie de medidas siguiendo también los tres escenarios que están en cuestión.

Para empezar ordenaremos los tres escenarios de menor a mayor complejidad y excepcionalidad. La diferencia entre las propuestas en cada uno de los tres escenarios es simplemente de ritmo y celeridad en la aplicación.

Previsiblemente las Consejerías y el Ministerio, a tenor de las declaraciones ambiguas y contradictorias de unos y otros, tirarán por la calle de en medio y optarán estratégicamente por el Escenario 2. En efecto, este escenario les permite mantener la estrategia actual sin desactivar el miedo y la inseguridad sanitaria ante un regreso del virus, manteniendo activo el proceso de “uberización” de la enseñanza a distancia -la gran apuesta del sistema privatizador-, sin tocar las ratios ni el número de plazas y unidades escolares y sin aumentar los recursos, las plantillas docentes y el personal de apoyo.

Por nuestra parte, en los tres escenarios previstos adoptaremos la misma lógica: Educación 100% Pública, inclusiva, de calidad, de tod@s, para tod@s y con tod@s. 

Estas medidas que proponemos, con el objetivo de hacer la enseñanza más democrática y más igualitaria, no solo son las más eficaces para asegurar el acceso al conocimiento en igualdad de condiciones, sino que son también las que mejor pueden hacer frente a futuras situaciones de emergencia sanitaria y social. Se trata de afrontar una reforma en profundidad del sistema educativo que recupere lo perdido tras más de una década de recortes y políticas de privatización.

Pero en caso de alerta sanitaria o social, ninguna de estas medidas tendrá sentido si simultáneamente no se refuerzan tanto la Sanidad Pública como los Servicios Sociales con los planes de choque correspondientes.

miércoles, 3 de junio de 2020

Coronavirus, ¿una excusa para atacar a la Escuela Pública?

A propósito de una noticia publicada ayer en La Nueva España




Publicaba ayer, 2  de junio, La Nueva España una noticia con un titular que podría figurar por méritos propios entre frases de manual de ataque a la Escuela Pública: El próximo curso será "catastrófico", sobre todo en la pública, alertan las academias

Puesto que la "noticia" es sólo para suscriptores, destacamos algunas perlas:
Si antes ya había diferencias de nivel entre la concertada y la pública, ahora, tras la pandemia del coronavirus, la brecha es todavía más evidente. Así lo aseguran profesores de las academias de estudios, que han dado clases particulares a alumnos de ambas redes durante el estado de alarma. "Hay estudiantes de la concertada que tienen clases online todos los días y otros de la pública que ni una sola. Les mandan ejercicios y ya. Muchos se ven descolgados del sistema", alertan. Y eso provocará que el curso que viene sea "catastrófico"...
...Valerie Vázquez, al frente de Clases Particulares Vaula, en Gijón, critica que "cada instituto hace lo que quiere" y que "no hay organización"...
... Cristina Martínez, responsable del centro de estudios Números, en Avilés, ha notado "mucha diferencia", durante los últimos tres meses, entre las clases a distancia de la concertada y la pública. "En los colegios concertados habrá diferencias entre asignaturas y entre profesores, pero se han dado clases o, al menos, ha habido un seguimiento diario al alumnado. En la pública, en cambio, no", comenta.
Elena Rodríguez, de Clases Manuela, en Oviedo, aprecia también "mucha diferencia" entre los estudiantes de la concertada y la pública...Rodríguez no entiende por qué no se aprovecha el verano para formar, por ejemplo, a los más pequeños en los protocolos de seguridad frente al covid-19. "El problema es que nadie quiere trabajar", sentencia.
El texto de La Nueva España, que ni siquiera bajo la etiqueta de "patrocinado" podría ser admisible periodísticamente hablando, recoge declaraciones de diferentes academias privadas de enseñanza que, lógicamente, con la pandemia han visto reducidos sus ingresos y que parecen necesitar, aún a costa de desacreditar a la Escuela Pública, generar miedo en las familias e incrementar con ello su negocio..

No dudan para ello en atacar a la Escuela Pública, mientras defienden intereses de la concertada y privada. Atacan la profesionalidad del profesorado de la Escuela Pública cuya mayor preocupación en estos momentos tan difíciles no ha sido otra que lograr llegar a todo el alumnado, al más favorecido que contaba con recursos online suficientes y al más desfavorecido, al que está en más riesgo de vulnerabilidad y exclusión. Es a ese profesorado de la Pública, que ha vivido pegado al correo, al teléfono y al ordenador,  al que se le acusa de falta de interés, de desorganización, de falta de seguimiento al alumnado, porque... "El problema es que nadie quiere trabajar", sentencia la noticia

Dificilmente podría encontrarse, además en una situación como esta, una noticia tan insultante, tan tendenciosa y tan carente de rigurosidad. Un auténtico ataque a lo público, a la Escuela Pública.

 Intolerable.



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SUATEA en su página escribía sobre ello:
Los seis sindicatos con representación en la Junta de Personal han consensuado un comunicado unitario que se ha remitido a los medios de comunicación. Esto publicaba La Nueva España, 4 de junio de 2020:
"El curso próximo empezará con normalidad", augura el profesorado de centros públicos

El comunicado: Comunicado de la JP por la información publicada en un periódico sobre el inicio del próximo curso


miércoles, 27 de mayo de 2020

Educación pública más que nunca: entre el Estado y la comunidad

Nadie duda que la salud es un servicio público imprescindible. Pero ¿existe la misma conciencia y percepción acerca de la educación? En la situación actual se precisan planes de choque preventivo para que sea accesible a toda la población.


Jaume Carbonell, El Diario de la Educación, 27 de mayo

Los gobiernos que ahorran gastos en los últimos años recortando servicios de salud, ahora gastarán mucho más a causa de la epidemia”, sostieneIgnacio Ramonet en “Un hecho social total”, un brillante y documentado artículo con toda suerte de datos y sólidas argumentaciones. En efecto, a partir de la crisis del 2008, las políticas antisociales de buena parte de los gobiernos -a quienes no les ha temblado el pulso a la hora de aplicar severos recortes en salud, educación y bienestar social- se han visto complementada con los procesos de privatización siguiendo la consigna sacrosanta de más mercado y menos Estado. Ahora pagamos las consecuencias y todo son improvisaciones y buenas promesas para lo que viene en llamarse “la nueva normalidad”.

Nadie discute, por razones obvias, que la sanidad es un servicio público esencial e imprescindible, ¿pero lo es la educación en las prioridades de la agenda política y en la conciencia de la ciudadanía? Nadie pone en duda que, por razones diversas, es importante y todo el mundo se atreve a opinar y a pontificar sobre cómo debería ser la educación y lo que debería hacer el profesorado, aunque muchos opinadores hace tiempo que dejaron las aulas. Pero, más allá de la retórica, la frontera entre lo importante y lo imprescindible es abismal.

Ahora en que buena parte de los analistas coinciden en que los Estados deben recuperar su protagonismo es la hora también de que la educación pública para toda la población, desde la educación infantil hasta la universidad y la educación de personas adultas -desde la cuna a la tumba-, merezca la estima y la dignificación que se merece. Para ello se requiere, sobre todo, asentar bien estos dos pilares: la acción del Estado -de sus administraciones centralizadas y descentralizadas- y el compromiso de la comunidad educativa: profesorado, alumnado, familia y otros profesionales educativos y actores sociales. Solo a partir de esta convergencia de sensibilidades y voluntades se puede construir la escuela pública comunitaria: la escuela del pueblo y para el pueblo.

miércoles, 13 de mayo de 2020

Philippe Meirieu: ¡Dejemos de idolatrar lo digital!

Viento Sur publica la traducción realizada por Beatriz Quirós de una entrevista al profesor Philippe Meirieu, sobre las desigualdades que se agravan en situaciones como la actual y sobre las amenazas que los gigantes tecnológicos suponen para la escuela pública. Muchos supuestos expertos en materia de educación están presentando el mundo digital y la enseñanza a distancia como la panacea en los nuevos métodos enseñanza : El profesor Meirieu desmonta esas afirmaciones y nos hace reflexionar sobre la verdadera misión de la escuela.


Viento Sur, Olivier Deoubre (traducción de Beatriz Quirós Madariaga)

Reconocido teórico y pedagogo progresista, Philippe Meirieu estudia desde hace tiempo la escuela y en particular las desigualdades entre niños, las cuales dificultan su misión emancipadora y educadora. Desde el cierre generalizado de los centros escolares en Francia a causa de la crisis de la Covid 19, analiza los problemas suscitados por la enseñanza a distancia vía Internet. Frente a la “brecha digital” y a las desigualdades sociales, recuerda sobre todo el papel esencial para el desarrollo de niños y niñas, de la institución escolar, indispensable lugar de lo colectivo y de solidaridad.
Explica usted en un texto reciente que esta crisis del coronavirus ha mostrado descarnadamente “la importancia de hacer/dar clase, o de hacer escuela” [1]que es indisociable de un “espacio-tiempo colectivo y ritualizado donde la palabra tiene un estatus particular”. Pero, sobre todo, cómo “las herramientas digitales de hoy parecen portadoras de una lógica individual y tecnicista”. ¿De qué pecan hoy esas herramientas digitales?
PhilippeMeirieu. Me gustaría retroceder en el tiempo para recordar los fundamentos de la escuela republicana, según Jules Ferry pero también según la persona responsable de teorizar dicho proyecto: Ferdinand Buisson, que señaló en su célebre Diccionario de Pedagogía e instrucción primaria que la escuela no sólo es un lugar donde aprender, sino un lugar para “aprender juntos”. Y la palabra “juntos” es tan importante como la palabra “aprender”.

Desde el principio éste ha sido un proyecto claro y muy explícito de la República, que más adelante fue muy revitalizado tras la guerra de 1914-1918, momento en el que nació un gran movimiento de intelectuales, de universitarios y de obreros que se llamaba “Los Compañeros de la universidad nueva” y cuyo lema principal era que los hijos e hijas de quienes habían padecido juntos en las mismas trincheras pudieran aprender unos al lado de otros, en los pupitres de la misma escuela. Esta voluntad fue reafirmada más tarde de manera bastante extraordinaria por quien fue sin lugar a dudas el mejor ministro francés de la Educación Nacional, Jean Zay, durante los gobiernos del Frente Popular. Consiguió hacer de este encuentro entre individuos para construir lo común, el corazón de la escuela republicana. En resumidas cuentas, es este el proyecto que constituye la base del documento elaborado por el Consejo nacional de la Resistencia, el plan Langevin Wallon, que sigue siendo mítico en la materia para la izquierda: la idea de una escuela común que es una institución colectiva y, puesto que necesita un vínculo social, también es una institución de la sociedad.

Respecto a esos puntos clave, se ha visto durante estos últimos años que los medios digitales iban a poder sustituir a la escuela.
¿Cómo se manifiesta esto?
Cada año se desarrolla en Doha un gran foro, el “World International Summit of Education” (Wise), financiado por la tercera esposa del emir de Qatar, al que se invita a los grandes señores del mundo digital, en particular de los Gafam[2]. De año en año, se ve cómo aumenta fuertemente la influencia de este Wise, que ya va por la novena edición y que recientemente se ha descentralizado, sobre todo en Francia, con la participación de los más importantes periódicos del país.

La idea que ha ido avanzando poco a poco es que la clase, la escuela, sería una forma obsoleta de enseñanza que se debería sustituir por un sistema (que ya está en las entrañas de Google) en el que se realizarían test a los niños y niñas de una manera sistemática para saber cómo funcionan desde el punto de vista de su inteligencia. A partir de ahí, a cada individuo se le propondría un programa de enseñanza estrictamente personalizado que sería, evidentemente, vendido a las familias y que permitiría a los niños y niñas cursar en sus casas, en su ordenador, todas las asignaturas gracias a un servidor gigante potencialmente situado en la Islas Caimán¡ para evitar su control fiscal¡

sábado, 9 de mayo de 2020

La enseñanza en la nueva normalidad (y en Blade Runner)


Enrique del Teso, La Voz de Asturias, 9 de mayo de 2020

El resquicio que se abrió en el confinamiento permitió ver, como se ven las cosas por una rendija, el aspecto y el ánimo del país. Parece bueno y precario. Las redes sociales venían siendo como la lumbre de la parrilla, ese espacio donde se acumulan los tiznes y la grasa que pinga de la carne que se brasea. Visto por esa rendija, el país que chisporrotea encima de la parrilla y que deja caer en las redes sociales todos esos chorretones de desecho no parece tan descerebrado ni mal encarado. El aspecto y el ánimo parecen buenos. Pero también precarios. Corriendo por el paseo del Muro, un señor que se cruza conmigo me dedica gestos descompuestos y airados para indicarme las baldosas por las que yo debía correr, según alguna norma imaginaria que no dictó ni la autoridad ni la urgencia. No hice caso a la impertinencia y dejé al cargante perdido en su laberinto. Pero sé lo que hubo en mi interior durante unos metros. No fue la suma universal del odio y la cólera que el capitán Ahab amontonó sobre la blanca joroba de Moby Dick, pero sí anduve unas zancadas mordiendo juramentos. Por eso el ánimo es precario. Ni soy dado a retortijones anímicos ni creo ser bipolar. Vi escenas parecidas estos días. La membrana que separa la bondad de la furia es fina y está fatigada. Tantos ladridos en las redes y tanta mezquindad en la vida pública crean surcos en el ánimo por donde se deslizan después las conductas.

Hablemos entonces algo sobre la enseñanza sin escupitajos, pero sin chuparse el dedo. Esta semana se habló de la vuelta al colegio. Se dijo que alumnos y alumnas se turnarán para ir a clase y quedarse en casa con asistencia telemática. La primera sensación es la de ocurrencia y chapuza. Lo que convierte en ocurrencia esta o cualquier otra medida no es la medida en sí, sino la falta de gestión: falta planificación y movilización de recursos. Hay falta de planificación, porque no están descritos los efectos de la medida y mucho menos conjeturadas sus soluciones. No se sabe cómo se aísla físicamente a una población que juntamos en un espacio en las edades más resistentes al alejamiento físico, ni cómo se protege al profesorado, ni cómo organizan las familias su existencia cuando les toque tener a los niños en casa. Los profesores no tienen instrucciones ni protocolos para una situación desconocida e imprevista. Dicen que ya se hace en otros sitios, pero no analizaron esos casos para establecer procedimientos. Solo hubo gestión burocrática y además escasa.

lunes, 13 de abril de 2020

Asturias: Colegios concertados: cobrando subvenciones públicas y tirando de ERTE

CCOO denuncia como fraude de ley “que se reciba dinero para pagar al personal y a la vez, se envíe a las trabajadoras al ERTE”

Foto Pablo Lorenzana

Nortes, 13 de abril de 2020

Varios colegios concertados asturianos, Patronato San José de Xixón, Colegio La Milagrosa de Oviedo/Uviéu, Colegio Nazaret de Oviedo/Uviéu y Colegio José García Fernández de Luarca, están cobrando subvenciones del Principado para pagar los salarios de sus empleados, al mismo tiempo que solicitan al Estado un ERTE para que asuma los costes salariales de las trabajadoras del personal administrativo. De esta forma los colegios se ahorrarían el pago de estos salarios, a costa del erario público y del poder adquisitivo de estas empleadas, que verían sus sueldos menguados en un 30%. 

La federación de enseñanza de CCOO de Asturies ha confirmado estos cuatro colegios, pero esta práctica podría estar desarrollándose en más centros educativos concertados de nuestra comunidad. Según el sindicato “esta situación es sorprendente, si tenemos en cuenta que los centros siguen recibiendo las subvenciones -módulos- con normalidad a pesar del Estado de Alarma. Parece que estos empresarios ven la oportunidad de hacer negocio, también con esta crisis”. CCOO considera que es un fraude de ley que se reciba dinero para pagar al personal y a la vez, se envíe a las trabajadoras al ERTE, cargando a la Seguridad Social el abono de parte de dichos salarios. No sería, nuevamente según el sindicato, la única vía irregular de ingresos de estos centros. CCOO “denuncia que los centros concertados siguen manteniendo la obligatoriedad del pago de la conocida, y no por ello menos ilegal, cuota voluntaria, que cobran a las familias, a pesar de que los centros permanecen cerrados y, por tanto, sin generar gasto alguno”

La federación de enseñanza anuncia acciones legales contra los centros que mantengan los ERTE e insta a la Consejería de Educación a no permitirlos, y exigiendo que, si se mantienen, “se obligue a las empresas propietarias de los colegios concertados a devolver la parte proporcional de las subvenciones recibidas”.