viernes, 5 de septiembre de 2014

Educación, dignidad, causa humana

Hace ya casi un año, en Barcelona, tuvo lugar el congreso Por el derecho a una educación de calidad. De las distintas ponencias retomamos ahora la conferencia de clausura de Daniel Jover,  Educación, dignidad, causa humana.

Y si la retomamos precisamente ahora es porque en el inicio de este nuevo curso los planteamientos de Daniel Jover  dan fuerza, recargan pilas y renuevan esperanzas frente a los omnipresentes recortes,  los estándares de aprendizaje, las evaluaciones externas, el currículo sin objetivos, la pérdida de democracia en los Centros ..., con que se presenta la ley Wert.

Su conferencia se iniciaba precisamente con este verso de Miguel Hernández: Quisiera empezar con una reflexión que Miguel Hernández acuñó en pocos versos: “Tu risa me hace libre, me pone alas”. Quisiera que mi exposición tuviera la luz y la fuerza de un elemento omnipresente en nuestra práctica educativa: la sonrisa. La educación, o es alegre, o es fúnebre. Frente a una avalancha de normas legislativas inútiles, reivindico que la educación es un arte....

La conferencia queda recogida al final de la entrada, adelantamos algunos fragmentos:

...La educación no es una utopía. Es una "eutopía". La diferencia está en que “utopos” es un lugar que no existe (lo que Galeano dice que sirve para caminar, pero a veces el desierto es muy largo, los años cansan y hay mucha gente quemada en el mundo de la educación si consideran que la meta es un lugar que nunca alcanzaremos) y “eutopos” se refiere a los “buenos lugares”, cuyo poder es el que tenemos que reivindicar....

... Los tres elementos básicos de nuestro currículum, los tres hilos básicos que hemos de trenzar para ser persona, son: aprender a pensar; conocer y reconocer nuestras emociones y sentimientos; y saber relacionarnos. Son las tres piezas claves que hemos de trabajar ...

...Vivimos en sociedades que inoculan el miedo hasta niveles patológicos: miedo a perder el trabajo, a que te quiten otra paga, a quedarte embarazada… Miedo. Ése es el gran cómplice del espíritu pusilánime y del conformismo social. Los seres humanos somos seres de esperanza, no de resignación, y menos de sumisión. Por eso, si las personas aprendemos a pensar, es un gran peligro. Todos los sistemas educativos han tenido siempre la obsesión de que la gente acumule mucha información, de que lleguen a la excelencia, pero que no piensen, sobretodo que no piensen con sentido crítico y con espíritu libre. “Tu risa me hace libre, me pone alas”. Por eso quita la alegría de las escuelas...

... Estrategias educativas y cosas que podemos hacer para construir esta eutopía, este buen lugar. Primero: hacer un acto de resistencia ética-creativa. Es decir, insumisión, desobediencia civil .

...Segundo: experimentación. Los educadores no nos conformamos con las rutinas. Son necesarias porque crean hábitos, pero una cosa es cultivar hábitos y otra ser aburridos. Educar es acompañar, establecer relaciones positivas de evolución...  

...Y tercero: tener visión transformadora. Los padres, madres, familias, son agentes educativos. Los profesores podemos dinamizar, pero la comunidad educativa tiene que ser sabia, tiene que ser responsable, cívica...

... Y finalizo haciendo un llamado. Que no nos arrebaten el derecho a pensar críticamente y libremente, que no nos quiten la dignidad. Cuando a alguien se le pierde el respeto se vuelve carne de cañón. “Respeto” viene de “respicio” y “respetere”, que quiere decir volver a mirar, tener en consideración...







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